En la Baja Edad Media y también en la Alta Edad Moderna sobre todo las ciudades de comercio estaban interesados en crear un medio de pagamientoo estable que no estuviese sujeto a la pérdida de valor y las "Münzverrrufungen".
"Münzverrrufung" era el cambio obligatorio de la moneda en circolación en una moneda nueva durante la Edad Media. Sobre todo los patrones alemanes tomaron esa medida. En la Baja Edad Media y también en la Alta Edad Moderna los príncipes lo hizieron para completar la caja durante una guerra o para enriquecerse. "Münzverrrufung" occurió como máximo cuatro veces por año. Después una moneda nueva fue acuñada y la moneda recibió otro aspecto. Una unidad de moneda compuesta por cuatro céntimos fue, por ejemplo, remplazada por una unidad compuesta por tres céntimas.
Por eso se intentó a mover los patrones a renunciar a las "Münzverrufungen". En el siglo doce, Lübeck y Hamburgo ganaron el control formal sobre las respectivas casas de la Moneda de los patrones. En el curso del siglo trece lo canaron también Goslar, Ratisbona, Hannóver, Augsburgo y Constanza. Cuando los príncipes profanos o clericales no tenían dinero, algunos ciudades lograron arrendar o comprar el derecho de acuñación y dejaron acuñaciones propias. En 1293, Hamburgo tomó en arrendamiento el derecho de acuñación del Conde de Holstein y lo recibió definitivamenteen el año 1325. La ciudad Stade habia comprado el derecho de acuñación en 1272. Sucedían, entre otras las ciudades Lüneburgo, Rostock, Hannóver, Brandeburgo y Brunwick.
El derecho de acuñación posibilitó a las ciudades respectivas acuñar una moneda duradera que se llamó "Ewiger Pfennig" (en latino: denarius perpetuus). Eso era la unica posibilidad de protegerse contra una devaluación forzada. Para este derecho de acuñación del "Ewiger Pfennig" se tenía que pagar mucho dinero a los patrones de la moneda. Algunas ciudades, como Colonia, lograron tener estable el peso y el grado de sus céntimos de plata durante algunos años o siglos. Pero el "Ewiger Pfennig" no pudo impedir la pérdida de valor universal a largo plazo porque las ciudades entre ellos no fijaron reglas comunes y en muchos territorios los "Münzverrufungen" todavía fueron practicados.
En cuanto los patrones acuñaron las monedas por sí mismos, tenían poco interés en el "Ewiger Pfennig" así que practicaban los "Münzverrufungen» hasta la Edad Moderna. El obispo Otto de Lonsdorf era muy progesista porque ya introdució el "Ewiger Pfennig" en 1260 en su territorio.
elaborado y
traducido por: Cathrin Adam
(16.8.2004/9.12.2004)