La fábula de Lorch

En el caso de la fábula de Lorch se trata de la tesis que el obispado de Lorch fuera traslado a Passau por el obispo Vivilo.

Según la leyenda, Lorch esteba situado en la antigua sede arzobispal. Supuestamente, éste fue trasladado a Passau debido a la amenaza de los bárbaros que ponía en peligro el título arzobispal. Se cree que el obispo Vivilo, por tanto, como último obispo de Lorch en el 739, trasladó la sede del obispado a Passau, de modo que Passau tendía el derecho de sucesión del mayor obispado del sudoeste de la zona civilizada alemana.

Varios obispos, especialmente el obispo Pilgrim (971 — 991), justificaron mediante esta fábula este privilegio frente a Salzburgo y reclamaron el título del arzobispado, lo que, no obstante, no tuvo éxito.

En el caso del obispo Pilgrim, la tesis era incluso la base de su argumento, mediante la que quería elevar Passau al arzobispado. Para apoyar este argumento, Pilgrim se sirvió de documentos falsos. Su meta era convertir Passau en la metrópoli de los obispados que se iban a erigir en Hungría. Intentó, por tanto, declarar Passau como la continuación de Lorch. Así, Passau hubiera sido, además, independiente del arzobispado de Salzburgo. Pilgrim, en este caso, utilizó un documento falso del Emperador Arnulf. Según éste, el obispo Vivilo, tras la destrucción de su ciudad obispal Lorch por los Bávaros elevó a sede del obispado la iglesia de Passau con el acuerdo del duque de Baviera. Esta falsificación fue hecha por el mismo Pilgrim. Tenía que dar la impresión de que los duques de Baviera habían transferido todas sus propiedades de la ciudad y del entorno cercano a los santos Esteban y Valentín.

Se trató, no obstante, de un mero anhelo de Pilgrim. De los tiempos de Pilgrim solamente existe una prueba sobre el traspaso de los bienes del rey en la ciudad al obispado: el13 de diciembre de 898, el emperador Arnulf regaló al obispo Engilmar un terreno en el centro de la ciudad, supuestamente, ubicado al oeste de la catedral.

Finalmente, Pilgrim no tuvo éxito en la curia y el arzobispado de Salzburgo se convirtió en metrópolis de Hungría. Tampoco pudo conseguir del emperador la posesión completa de la ciudad de Passau.

La fábula de Lorch fue retomada de nuevo y embellecida, en el siglo XIII, por el canónigo de Passau y archidiácono de Lorch, Albert Behaim. Hasta bien entrada la Edad Moderna, la fábula estuvo incorporada a la historiografía de Passau.

elaborado por: Stefanie Töller
traducido por: Stephanie Schmitt
( 27.1.2005)

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