En general los bienes del imperio son bienes que pertenecen al imperio. Los bienes del imperio están subordinados al rey o al emperador.
Es difícil diferenciar entre los bienes del imperio y los bienes de la casa. Los bienes del imperio son reconocibles por donaciones, ventas o cambios. En su mayoría durante el tiempo carolingo los bienes del imperio eran propiedad en sitios de Palatinado o en Worms y Mainz cerca del Rin. Los bienes del imperio pasaron a las familias de la nobleza y también a los condes y a la Iglesia.
Después de los Ottones y los Salier se formaron regiones extensas de los bienes del imperio. La utilización de los bienes del imperio fue compensado con el aumento del beneficio.
En 1020 Henrique II. hizo la diferenciación de los bienes del imperio y los bienes de la casa. Pero no fue realizado hasta el primer tercio del siglo XII. El rey sólo tenía el poder de disposición sobre los bienes del imperio cuando los cambios se efectuaban sin desventaja para sus sucesores. Más tarde los bienes del imperio perdieron la importancia.
El convento Niedernburg en Passau se transformó en un bien del imperio cuando el poder del duque bávaro Tassilo III. pasó a Carlomagno.
elaborado por: Ulrich Sommer
traducido por: Kristin von Hobe
(18.8.2004/27.1.2005)